|
a la memoria de un curtidor que era mi abuelo.
desgastada y extinta. Solamente un impensado azar, como resaca de una tormenta secular de olvido, te dejó, como expósito, en la orilla. Tenías
el color, oscuro y yerto,
Volvías
del silencio hacia el silencio,
Y,
al final, regresaste hasta el principio
|
![]() |
|
|
|