ólo un segundo
     
       
       
       
        Nací para sentirme acompañado
        y compartir mi vida con la ajena,
        ser un grano de arena entre la arena
        de una playa que pisa un pie mojado.

        Ver mi rostro en un rostro reflejado,
        sentir la pena de otros en mi pena
        y en mi vena la sangre de otra vena
        para formar un río convocado.

        Pero he sido empujado por la ola
        del mundo a donde ya no queda mundo,
        donde arena sin pie se abrasa sola...

        Quién me diera sentir, mientras me hundo,
        que un manojo de manos me enarbola
        un segundo no más. Sólo un segundo.


       
       
       


 
 
 
 
Poemas no incluidos en libro