ija tú del amor
         
         
           

          a mi madre

           

        (Mira nace la aurora clara y fría.
        Vayamos al silencio y la fragancia
        de los pinos; volvamos a la infancia
        de la luz a esperar a la alegría).

        Eres mi nuevo amor de cada día:
        cada día te encuentro en mi ignorancia
        de niño que rebosa en la abundancia
        de volver a saber lo que sabía.

        (hay un eco de aromas que se pierde
        y despierta, en la aurora dulce y calma,
        un llanto de memorias indefenso)

        Déjame que despacio te recuerde
        y que llegue a sentirte en toda el alma
        hija, tú, del amor con que te pienso.


 


 
Senda del hombre