¿Cómo sucederá
que no se acabe el mundo cuando muera?
¿Y cómo resignarse entre los muertos?
¿Ay, tan poco es un hombre que la tierra
no perderá su ritmo y su armonía?
Retornará otra vez la primavera.
Y todas las hermosas
se trocarán flores. Los que sueñan
amarán la vida. Pero nunca
más que yo. Yo. Mis ojos se confiesan
de haber amado al mundo. Ahora
que suena no sé dónde una pequeña
muerte a medida de mis horas, amo,
sigo amando, Señor. Señor, espera.
Ya no es pedirte mucho una mirada.
Sólo mientras la muerte cierra.
|