Me duele que hayas vuelto.
De
repente he sabido que yo estaba
más
solo todavía.
Me
faltaba saber que me faltaba
tu
sola compañía.
Me
duele que hayas vuelto.
Dos
sendas solitarias que se juntan
en
la linde del páramo y del trigo
doblan
su soledad. Y yo ahora siento
la
doble soledad de estar contigo.
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