Voy sintíéndome así cual si volviera
de la muerte.
Cuando la vida pierde su sentido
porque ya no hay dolor que nos revele;
más parecemos muertos empujados
que se dejan vivir inútilmente.
Pero vuelvo a doler. La vida ajena
vuelve a estar en el centro de mi suerte.
Me regresa el amor: (Nos ignoramos
para saber la historia de otras gentes).
Se nos hace sustancia su tristeza,
su secreto interior nos vive y duele
hasta sentirlo nuestro. Y, de improviso,
un ansia de besar hasta la muerte
nos deja descubiertos. Con el amor desnudo.
Es la vida que vuelve.