e senectute
     
     

    v        Ese amargo temer sobrevivirse
              para ver cómo invade la carcoma
              los ya reblandecidos y apagados
              retablos de la mente; las lagunas
              de desolado olvido dilatándose
              y anegando los vastos territorios
              en que alzaba sus mapas el lenguaje;
              las sílabas perdidas que no saben 
              regresar al hogar de la palabra;
              el corazón rodando hacia el silencio
              sonando a campanada con retraso
              mientras el viejo hogar, desmantelado
              por ráfagas de tiempo, se desploma
              con el sordo rumor de los adobes
              que vuelven a la tierra.
     
     


 
 
 
 
Veinte poemas desesperados y una canción de amor