|
Antes que caiga, por sentencia ajena, bajo el poder fatal de la ceniza y todo lo que fui de amarga pena se haga pena por fin que se eterniza; que ha trazado mi vida y me condena a ser en la pared la sombra huidiza que no llegó a recuerdo en una vena;
habítame una vez, pero sin ruido,
amansa con tus manos mi latido
|
![]() |
|
|
|